¡Malas noticias, amantes de la libertad! Según Freedom House, 2025 marcó el vigésimo año consecutivo de deterioro global en derechos y libertades, un récord más deprimente que un lunes sin café. En su informe “La libertad en el mundo 2026: La creciente sombra de la autocracia”, la ONG pinta un panorama sombrío con golpes militares, represión de protestas pacíficas y constituciones que valen menos que papel higiénico usado.
El reporte detalla que 54 países retrocedieron en derechos políticos y libertades civiles, mientras solo 35 avanzaron. Apenas el 21% de la población mundial vive en países “libres”, un desplome brutal desde el 46% de hace 20 años. Jamie Fly, director ejecutivo, suspira diciendo que, aunque 2026 trae esperanza en lugares como Venezuela e Irán, los últimos dos decenios han sido más oscuros que una película de terror sin final feliz.
Estados Unidos sigue siendo “libre”, pero su puntuación cayó a 81 de 100, la más baja desde 2002. ¿La culpa? Legislaturas disfuncionales, un Ejecutivo que se cree rey, ataques a la libertad de expresión y anticorrupción hecha trizas. En el lado positivo, Bolivia, Malawi y Fiyi subieron de “parcialmente libres” a “libres” gracias a elecciones decentes y mejoras legales.
Finlandia lidera el ranking con un perfecto 100, seguida por Suecia, Noruega y Nueva Zelanda, todos con 99. Siria y Sri Lanka sorprendieron con avances de +5, mientras Guinea-Bisáu (-8) y Tanzania (-7) se hundieron. México, con 58 puntos, sigue “parcialmente libre”, perdiendo un punto más.
¿Es este el fin de la libertad o solo un mal capítulo? Freedom House nos deja con más preguntas que un reality de citas. A este ritmo, pronto estaremos pidiendo derechos por delivery.


