¡Atención, mundo! Emmanuel Macron, Keir Starmer y Volodimir Zelenski han firmado una declaración en París este martes para desplegar una fuerza multinacional en Ucrania tras un alto el fuego. Es como armar un equipo de superhéroes para garantizar que la paz no sea solo un espejismo. ¿Funcionará o es pura fantasía diplomática?
Macron, tras una cumbre con los aliados de Kiev, aseguró que esta fuerza, planeada hace meses, será una «garantía» post-conflicto. Habló de «convergencia operativa» con EE. UU. y otros, prometiendo «garantías de seguridad robustas» para que Ucrania no se rinda ni enfrente nuevas amenazas rusas. El enviado gringo Steve Witkoff, acompañado por Jared Kushner, yerno de Trump, dijo que han avanzado mucho y que las garantías están casi listas para asegurar que el fin de la guerra sea definitivo. Aunque advirtió que las «opciones de territorio» serán el hueso más duro de roer.
Starmer, por su parte, reveló que Reino Unido y Francia montarán «centros militares» en Ucrania y construirán búnkeres para armas y equipo defensivo. Pero lanzó una indirecta: esto solo pasa si Putin se baja del caballo de la guerra, algo que no parece estar en su guion. Mientras, el alemán Friedrich Merz ofreció tropas para monitorear un alto el fuego, pero desde un país vecino, como quien vigila la fiesta desde la ventana.
¿Será este el capítulo final del drama ucraniano o solo otro cliffhanger? Con Putin jugando al villano testarudo y los aliados haciendo malabares con «compromisos», esto parece más un guion de Hollywood que un plan sólido. ¡Que empiece la negociación, o al menos que alguien traiga palomitas!


