¡Atención, mundo! Emmanuel Macron, el galán de la política francesa, confesó que tuvo una charlita de 40 minutos con Donald Trump y otros pesos pesados europeos como Keir Starmer de Reino Unido y Friedrich Merz de Alemania. ¿El tema? Ucrania, ese rompecabezas geopolítico que nadie sabe cómo armar sin que sobre una pieza explosiva.
Según el Palacio del Elíseo, los mandatarios aplaudieron los esfuerzos de mediación de Estados Unidos para lograr una «paz fuerte y duradera» y poner fin a las matanzas. Vamos, que se dieron palmaditas virtuales mientras discutían los últimos acontecimientos. Macron y compañía aseguraron que este es un «momento crítico» para Ucrania, su gente y la seguridad de la región euro-atlántica. Suena tan serio que casi olvidamos que la diplomacia a veces parece un reality show con trajes caros.
El lunes, Macron, Starmer y Merz se reunieron en Londres con Volodimir Zelenski, para darle ánimos mientras Washington presiona a Kiev con un «dale, cede un poquito, que queremos cerrar este capítulo». Como si negociar con Rusia fuera tan fácil como regatear en un mercado. Y para no perder el ritmo, este jueves Macron y Starmer liderarán una videoconferencia con la «coalición de voluntarios», un club de países listos para ofrecer «garantías de seguridad» si alguna vez se firma un alto al fuego. ¿Garantías? Esperemos que no sean tan frágiles como una promesa de dieta post-navideña.
En fin, el «intenso trabajo» sigue, dicen. Mientras tanto, el mundo observa este culebrón diplomático con más giros que una telenovela. ¿Lograrán la paz o solo más memes de líderes posando serios? Apuesten, señores, apuesten.


