¡Caracas y Washington en un tira y afloja telefónico! Nicolás Maduro aclaró este jueves en una entrevista con Ignacio Ramonet, transmitida por VTV, que solo ha tenido una conversación con Donald Trump, el 21 de noviembre, contradiciendo al presidente estadounidense, quien afirmó el lunes que hablaron “muy recientemente”. Según Maduro, ese intercambio de diez minutos desde la Casa Blanca fue “muy respetuoso” y “hasta agradable”, pero las cosas se han puesto más agrias que un limón desde entonces.
El venezolano no se guardó las quejas sobre la campaña de EE. UU. contra su gobierno, mencionando bombardeos a embarcaciones en el Caribe, confiscaciones de buques petroleros, sanciones y la destrucción de una supuesta instalación de narcotráfico. Aun así, se mostró dispuesto a negociar con Washington. “Si quieren hablar en serio de combatir el narcotráfico, estamos listos. Si quieren petróleo, Venezuela está abierta a inversiones como con Chevron, cuando quieran y como quieran. ¿Acuerdos económicos integrales? También”, afirmó con tono de vendedor de mercado.
Maduro aprovechó para señalar a Colombia como la raíz del problema de drogas, alegando que toda la cocaína de la región se produce allá y que Venezuela es una “víctima”. Denunció la falta de colaboración en la frontera, donde su país invierte millones en operativos mientras presume un “modelo perfecto” contra el narcotráfico, con 431 aeronaves derribadas, incluida una reciente cerca de Colombia.
En medio de la presión gringa y tras las acusaciones de Gustavo Petro sobre una fábrica de cocaína del ELN atacada por EE. UU. en Venezuela, Maduro insiste en dialogar. ¿Será un nuevo comienzo o solo otro capítulo de esta novela interminable?


