¡El centro de la Ciudad de México se pintó de morado este 8 de marzo! Miles de mujeres de todas las edades y sectores sociales tomaron las calles en el Día Internacional de la Mujer para exigir justicia y el fin de las violencias machistas. Entre pancartas y consignas, la marcha fue un hervidero de emociones más intenso que un final de temporada en Netflix.
También se colaron funcionarias y figuras políticas, como diputadas locales de Morena del Congreso capitalino, quienes ya habían invitado a sumarse a su contingente desde su conferencia La Chilanguera. Postearon fotos en redes, presumiendo su participación y su agenda feminista: “Legislamos para que ningún agresor quede impune y para proteger nuestros derechos”, escribieron. La senadora panista Kenia López Rabadán, junto a la diputada federal Noemí Luna, también marchó y compartió un video en X destacando avances y pendientes en salud, seguridad e igualdad salarial. “Estamos aquí porque somos libres y queremos un mejor país”, afirmó.
Xóchitl Gálvez Ruiz, excandidata presidencial, llegó al Zócalo en bicicleta, compartiendo imágenes y un mensaje poderoso: “Alzamos la voz por las que ya no pueden, por las que estamos y por las que vienen”. Definió el feminismo como lucha, libertad y verdad, con un toque antiimperialista. Pero no todo fue aplausos; el Frente Nacional por las 40 horas criticó la presencia de representantes del Estado, argumentando que el 8M es de las trabajadoras, no de “burguesas” buscando legitimarse. “Que el Estado marche significa que algo anda mal”, sentenciaron.
Polémicas aparte, la marcha fue un recordatorio de que la lucha sigue. Entre bicicletas, tuits y críticas, el mensaje es claro: las mujeres no se callan, y eso es más fuerte que cualquier trending topic.


