¡Agárrense los sombreros, que la telenovela de la corrupción mexicana acaba de estrenar un nuevo capítulo! La Fiscalía General de la República (FGR) capturó a María Vanesa Pedraza Madrid, exasesora de Genaro García Luna, el capo de la seguridad en los tiempos de Felipe Calderón. ¿El cargo? Operaciones con recursos más turbios que un café de gasolinera y nexos con la delincuencia organizada.
Resulta que Pedraza Madrid no solo era la mano derecha de García Luna en la Secretaría de Seguridad Pública, sino también la apoderada legal de Nunvav Inc., una empresa que, según la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada (FEMDO), era el cajero automático de los cárteles. Hablamos de una triangulación de más de 2 mil 678 millones de pesos y 74 millones de dólares, presuntamente desviados del erario federal. ¡Eso es más plata que en un Monopoly de narcos!
La detención ocurrió el 16 de diciembre de 2025 en Benito Juárez, y ahora Pedraza está alojada en el Cefereso No. 16 en Morelos, probablemente echando de menos las asambleas extraordinarias en Panamá donde le daban superpoderes financieros. Según Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), desde 2019 podía abrir cuentas, contratar créditos y manejar dinero de Nunvav como si fuera su alcancía personal, junto con un tal Jorge Luis Castilla Aguilar.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) dice que esta empresa era la clave para financiar el estilo de vida de García Luna, más ostentoso que un influencer en Dubai. Aunque su nombre no salió en el juicio de Nueva York contra su exjefe, las investigaciones la tienen en la mira como la reina de los malabares financieros.
Así que, mientras García Luna sigue siendo el villano favorito de esta saga, Pedraza Madrid se une al elenco estelar de la corrupción. ¿Próximo episodio? Tal vez una confesión digna de reality show o un giro más loco que un guion de Hollywood. ¡Estén pendientes, que esto está más enredado que audífonos en el bolsillo!


