Mauricio Fernández, cuatro veces alcalde de San Pedro

0
7
24/09, 15:03:05, 1.png

Mauricio Fernández, cuatro veces alcalde de San Pedro

Mauricio Fernández Garza, quien dejó un legado multifacético, falleció en la madrugada del martes pasado a los 75 años. Muchos lo recordarán por haber ocupado el cargo de alcalde de San Pedro Garza García, Nuevo León, en cuatro ocasiones, un municipio reconocido como el más próspero de México. También se le reconoce por su declaración de asumir atribuciones fuera de su competencia como presidente municipal para combatir la delincuencia, por su participación como accionista de ALFA, por su vasta colección de fósiles de dinosaurios, por su presencia en TikTok como “El tío Mau”, por el peculiar anillo con un fósil de 240 millones de años que portaba en la mano derecha, por su característica ronquera o por ser aquel hombre que tocaba el clarinete en su sala junto a calaveras catrinas.

Nacido el 12 de abril de 1950 en Monterrey, Nuevo León, según el Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación, Mauricio era hijo de Alberto Fernández Ruiloba, empresario fundador de Pigmentos y Óxidos (Pyosa) y figura clave en la fundación del PAN en el estado, vinculado a personalidades como Luis H. Álvarez y Manuel Gómez Morín. Su madre, Márgara Garza Sada, descendiente de Roberto Garza Sada, fundador de Alfa, fue una destacada promotora cultural que impulsó iniciativas como el Museo de Arte Contemporáneo (Marco). Su familia fue de las pioneras en trasladarse de la Colonia Obispado en Monterrey a San Pedro Garza García, donde, según relató en el documental *El Alcalde*, dirigido por Emiliano Altuna, Carlos F. Rossini y Diego Enrique Osorno, disfrutaba cazando conejos y liebres.

Su formación académica incluyó ingeniería industrial en la Universidad de Purdue, Indiana, Estados Unidos, estudios de posgrado en economía en la Universidad Autónoma de Nuevo León, una maestría en administración en el Tecnológico de Monterrey y un grado en administración en el IPADE. En el ámbito privado, destacó como socio fundador de Uniser e ITC en La Habana, Cuba, donde cultivó una amistad con el presidente Fidel Castro, además de ocupar cargos como director general de Dispersiones Múltiples, fundador y presidente del Frente de Solidaridad Pro Libre Empresa, director de Finanzas y Planeación en Grupo Conductores Monterrey, jefe de Promoción de Créditos e Internacional en México de la Compañía General de Aceptaciones, y director general de Casolar y de la División Turismo en Grupo Alfa. También fue consejero en Grupo Alfa, Bancomer y Pigmentos y Óxidos.

En política, Mauricio Fernández Garza tuvo una trayectoria notable. Acompañó a su padre como observador electoral, experiencia que marcó su inicio en este ámbito, incluyendo un incidente donde fotografió una urna llena de votos antes de la apertura de casillas, lo que derivó en un altercado con priistas que destruyeron su cámara. Fue consejero estatal y nacional del PAN, candidato a diputado federal en 1985 y a gobernador en 2003, quedando en segundo lugar con 33.8% de los votos, detrás de José Natividad González Parás, quien obtuvo el 56.66%. Como presidente municipal de San Pedro Garza García, gobernó en los periodos de 1989-1991, 2009-2012, 2015-2018 y desde octubre de 2024 hasta su licencia por salud el 15 de septiembre de 2025. Además, de 1994 a 2000 fue senador de la República, impulsando una reforma al artículo 73, fracción XXV, de la Constitución para legislar sobre restos fósiles y proteger el patrimonio paleontológico.

Durante su discurso como presidente municipal el 1 de noviembre de 2009, habló de la grave situación de secuestros en la zona metropolitana de Monterrey, mencionando un intento de secuestro contra una de sus hijas dos años antes. Declaró que tomaría atribuciones no contempladas en la Constitución para enfrentar la inseguridad, afirmando que “agarrarían el toro por los cuernos”. En ese contexto, reveló la muerte de El Negro Saldaña, supuesto líder de una célula de Los Beltrán Leyva en San Pedro Garza García que lo había amenazado, información que no había sido divulgada por los medios, lo que generó críticas. También enfrentó cuestionamientos por crear el Grupo Rudo, una unidad policial para combatir el crimen en el municipio.

Como coleccionista apasionado, fundó el Museo La Milarca en el parque Rufino Tamayo, en San Pedro Garza García, exhibiendo fósiles, arte y piezas históricas. Falleció tras renunciar al tratamiento contra el cáncer mesotelioma pleural que afectaba las membranas de sus pulmones. Las esquelas lo recuerdan como visionario, promotor cultural y servidor público dedicado. Entre los recuerdos personales, su hija atesorará el momento en que le mostró su anillo con un fósil de 240 millones de años para presumirlo ante sus compañeros en Europa. Otros guardarán la imagen del documental *El Alcalde*, donde aparece tocando el clarinete frente al cráneo de un triceratops, acompañado de catrinas, en el crepúsculo de uno de sus días.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí