¡En Mazatlán, la fiesta tiene reglas más estrictas que un profesor de matemáticas! El Sindicato de Trabajadores de Música hizo un llamado a sus agremiados para que dejen de tocar canciones que glorifiquen el crimen, justo antes de las vacaciones de Semana Santa y Pascua. Porque, al parecer, cantar narcocorridos es como pedirle a la autoridad que te ponga en su lista negra.
Marco Antonio Gordoa Obeso, líder sindical, aclaró que esta prohibición no es nueva, sino más vieja que un disco de vinilo. “Todos sabemos que no se deben tocar esos temas, es una regla del Instituto de Cultura y del gobierno; hasta en las marisquerías hay letreros que lo prohíben”, dijo, como quien recuerda que no se juega con fuego. Y si los clientes insisten en escuchar esos corridos, Gordoa recomienda a los músicos cuidarse el pellejo, sobre todo en eventos privados en rancherías donde la ley no llega ni con GPS.
El recordatorio viene tras un incidente en el Carnaval de Mazatlán 2026, cuando Alejandro Ojeda Jr., hijo de un exintegrante de Banda El Recodo, fue detenido y multado por cantar un narcocorrido en Olas Altas. Su grupo, Codificado, vio su show cortado más rápido que un video viral, y el cantante terminó esposado en una patrulla por tres horas, según su queja en Instagram con el hashtag #lamusicanoesundelito.
La alcaldesa Estrella Palacios confirmó que un juez cívico impuso la multa por violar los acuerdos contra la apología al delito. “Se disculparon, lo entendieron y la fiesta siguió”, aseguró, como si todo fuera un malentendido en una comedia ligera. Mientras tanto, el sindicato negocia con Oficialía Mayor las reglas actualizadas para la temporada turística. ¿Gafetes de trabajo o multas? En Mazatlán, la música suena, pero con censura de por medio.


