La tarde del miércoles, la Línea 1 del Metro decidió agregar efectos especiales dignos de Marvel a su rutina diaria cuando un tren en Salto del Agua se convirtió en antorcha rodante. El cortocircuito llegó justo cuando el vagón entraba a la estación, provocando un espectáculo pirotécnico que nadie pidió y todos filmaron.
Las redes sociales se llenaron de videos del momento exacto en que el tren escupió llamas como dragón metalizado. Los pasajeros corrieron cual maratón olímpico mientras un policía los desalojaba con velocidad de récord mundial. El pánico fue generalizado, aunque oficialmente nadie salió herido: solo tres usuarios necesitaron atención por crisis nerviosa, probablemente calculando cuántos años de vida perdieron en ese instante.
El Metro CDMX emitió un comunicado culpando a un «objeto metálico ajeno a las vías», porque siempre hay un villano anónimo responsable. ¿Una moneda? ¿Un clip rebelde? ¿La llave perdida de alguien? El misterio persiste. El tren fue retirado para revisión, seguramente para explicarle que no audicionaba para película de acción.
Para tranquilidad general, la circulación continuó normal en toda la red. Los usuarios respiraron aliviados, aunque ahora revisan dos veces antes de subir, no vaya a ser que el siguiente tren traiga su propio show de luces. En el Metro CDMX, cada viaje es una aventura, aunque preferirías que fuera menos literal.


