México se lanzó a la primera reunión de sherpas del G20 bajo la presidencia de EE. UU., celebrada en Washington D.C. los días 15 y 16 de diciembre. Encabezada por la subsecretaria de Relaciones Exteriores, María Teresa Mercado Pérez, nuestra delegación llegó con más ganas de negociar que un vendedor en tianguis.
Mercado Pérez se reunió con los sherpas de EE. UU., Emory Cox, Canadá, Cindy Termorshuizen, y Australia, Lisa Elliston, en bilaterales que seguro tuvieron menos drama que un chat de grupo. Los temas estrella fueron comercio, crecimiento, desregulación, innovación y energía abundante. La subsecretaria defendió iniciativas para fortalecer relaciones comerciales y tumbar barreras, insistiendo en un futuro de innovación responsable y seguridad energética. Vamos, quiere que México sea el Silicon Valley de los tacos.
Enfatizó que la innovación no es solo un capricho geek, sino el motor para crecer económicamente y vivir mejor, algo que todos aplaudimos mientras seguimos esperando el internet rápido en el pueblo. Acompañada por Farid Hannan Goyri y Alejandro Alba Fernández, la delegación mexicana dejó claro que no solo venimos a tomar café en las cumbres del G20, foro que junta al 90% de la economía mundial y al 80% del comercio internacional.
El G20, con potencias como Alemania, China y Brasil, más siete organismos internacionales, es como el Avengers de la economía, y México no quiere ser solo un extra. Con la presidencia de EE. UU. desde el 1 de diciembre de 2025, arranca un nuevo ciclo. ¿Lograremos Mercado Pérez y compañía innovar sin que nos corten la luz? Eso está más incierto que el clima en diciembre.


