
México y Brasil han acordado modernizar sus acuerdos económicos existentes y potenciar su asociación a través de nuevos convenios, según anunciaron funcionarios de ambos países este miércoles. El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y su contraparte brasileña, Geraldo Alckmin, se reunieron virtualmente para discutir la actualización de tratados vigentes, con énfasis en áreas como el comercio bilateral, la inversión mutua y la integración regional. Ebrard destacó que esta iniciativa busca adaptar los marcos legales a las realidades actuales del mercado global, promoviendo un intercambio más fluido de bienes y servicios entre las dos economías latinoamericanas.
Por su parte, Alckmin enfatizó la importancia de fortalecer la cooperación en sectores estratégicos como la agricultura, la energía renovable y la tecnología, con el objetivo de generar empleos y crecimiento sostenible. Los nuevos acuerdos podrían incluir cláusulas para facilitar el acceso a mercados, reducir barreras no arancelarias y fomentar proyectos conjuntos en infraestructura. Esta actualización se basa en el Acuerdo de Complementación Económica número 53, firmado en 2002, que ha impulsado el comercio bilateral a niveles superiores a los 10,000 millones de dólares anuales.
Ambos gobiernos planean formar grupos de trabajo para negociar los detalles, con miras a firmar los documentos revisados antes de finales de 2024. La iniciativa también contempla la participación en foros multilaterales como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para extender beneficios a otros países de la región. Funcionarios indicaron que estos esfuerzos responden a desafíos globales como la volatilidad en precios de commodities y la necesidad de cadenas de suministro resilientes.
Hasta el momento, no se han revelado textos específicos de los nuevos pactos, pero se espera que incluyan compromisos en materia ambiental y de derechos laborales. Esta colaboración bilateral se ve como un paso hacia una mayor integración económica en América Latina, beneficiando a exportadores e inversionistas de ambas naciones. Los representantes concluyeron la reunión expresando optimismo por el futuro de las relaciones México-Brasil.

