
Tras la interceptación por parte de Israel de los barcos de la flotilla Global Sumud, que transportaban ayuda para Gaza, los países de origen de los activistas manifestaron su inquietud por la situación. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, demandó la repatriación inmediata de los seis ciudadanos mexicanos detenidos. En sus declaraciones, señaló que se tiene conocimiento de que los connacionales se encuentran actualmente en el puerto de Ashdod, aunque el apoyo consular aún no ha podido acceder a ellos. “Las autoridades israelíes indican que serán trasladados a un centro de detención. Nuestro consulado está presente para brindarles asistencia y exigimos que sean repatriados de manera inmediata”, afirmó.
Por su parte, el gobierno de Brasil también expresó su rechazo a la interceptación de la flotilla, en la que participaban 15 ciudadanos brasileños. Las autoridades brasileñas destacaron que la seguridad de los detenidos ahora recae en manos de Israel y subrayaron su preocupación por el bienestar de sus compatriotas durante este proceso.
En respuesta, Israel afirmó que los miembros de la flotilla se encuentran en buenas condiciones y garantizó que serán devueltos a sus países de origen en los próximos días. Según un comunicado de la embajada israelí en México, “los participantes de la flotilla, incluidos los seis ciudadanos mexicanos, fueron trasladados al puerto de Ashdod y luego a un centro de detención en Ketziot, donde están sanos y salvos”. Con esta declaración, Israel busca tranquilizar a los gobiernos involucrados mientras se coordina el retorno de los activistas.

