¡Prepárense para un crossover más épico que un anime de samuráis! El canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente se reunió este miércoles con Iwao Horii, ministro de Estado de Relaciones Exteriores de Japón, para charlar sobre cómo hacer que la amistad entre ambos países sea más fuerte que un nudo de karate. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) soltó el chisme en X, y vaya que hay de qué hablar.
De la Fuente no escatimó en halagos, recordándole a Horii que Japón es un socio tan estratégico para México como el guacamole en un taco. Hablaron de las jugosas inversiones de empresas niponas en tierras aztecas y de proyectos de cooperación que prometen ser más productivos que un campo de arroz en temporada. También hubo tiempo para ponerse serios, coincidiendo en la importancia de desarmar el mundo y evitar que las armas nucleares se multipliquen como memes en redes sociales.
Ambos funcionarios, acompañados por la subsecretaria María Teresa Mercado y el embajador japonés Kozo Honsei, se dieron cuenta de que el momento es perfecto para apretar el acelerador en esta relación. ¿Más comercio? ¡Por supuesto! ¿Más diplomacia? ¡Claro que sí! La idea es que el intercambio entre ambos países crezca más rápido que un Godzilla enojado.
En fin, esta reunión parece el inicio de una bonita amistad con sabor a soya y chile. Mientras Japón y México planean su próximo gran proyecto, nosotros solo esperamos que incluya un festival de sushi-tacos. ¿Se imaginan? Una fusión tan deliciosa que hasta los samuráis y los charros harían fila para probarla.


