En la Mañanera del Pueblo, Mario Delgado, secretario de Educación Pública, presumió los avances educativos en Michoacán con una lluvia de becas y apoyos que parecen sacados de un sueño estudiantil. La Beca Gertrudis Bocanegra, para universitarios, ya suma 44,076 jóvenes con una inversión de 418.7 millones de pesos, mientras la Beca Rita Cetina, para útiles y uniformes, entrega 2,500 pesos anuales a más de 305,000 niños.
Delgado detalló que más de 850,000 estudiantes michoacanos recibirán algún apoyo, con un presupuesto total de 5,500 millones de pesos. La Beca Benito Juárez cubre a 133,368 jóvenes de nivel medio superior con 1,266 millones, y Jóvenes Escribiendo el Futuro respalda a 17,035 universitarios con 494 millones. Además, desde el 3 de febrero, la Beca de Transporte Gertrudis Bocanegra reparte tarjetas con 1,900 pesos bimestrales a 44,076 estudiantes para que el traslado no sea excusa para dejar las aulas.
El Plan Michoacán por la Paz y la Justicia también mete gol con un impulso histórico: 50,000 jóvenes entrarán a la universidad gracias a una inversión de 733 millones del FAM y 308 millones del FAM Potenciado. Esto permitirá construir y equipar 31 instituciones, incluyendo universidades interculturales y planteles del Tecnológico Nacional de México, con nuevas sedes de la Rosario Castellanos en Zitácuaro, Múgica y Zacapu. Inscripciones del 4 al 8 de febrero, clases desde el 2 de marzo y obras a partir de marzo de 2026.
Sheinbaum y su equipo insisten: la educación es el arma contra la desigualdad. Con becas y ladrillos, Michoacán no solo estudia, sino que construye un futuro menos disparejo. ¿Será que el crimen pierde frente a los libros? Eso esperamos.


