
¡Prepárense, que el drama migratorio en México está más candente que un chile en salsa! La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), liderada por Rosario Piedra Ibarra, soltó un bombazo con su Diagnóstico 2024: más del 40% de las estaciones migratorias del Instituto Nacional de Migración (INAMI) no pasan ni el examen más básico para alojar personas. Solo el 58.33% de los recintos supervisados está “decente”, mientras que un 37.5% es insuficiente y un 4.1% está tan mal que ya cerró sus puertas.
Tras la tragedia de marzo de 2023 en Ciudad Juárez, donde un incendio en una estancia migratoria causó decenas de muertes, la CNDH emitió la Recomendación 111 VG/2023 por violaciones graves a derechos humanos. Piedra Ibarra asegura que el cumplimiento “va viento en popa”, con reparaciones económicas y ayuda a familias afectadas. El informe evaluó 24 recintos con 52 indicadores sobre alojamiento, seguridad y salud. Aunque hay mejoras, como en Iztapalapa (CDMX) y Tapachula (Chiapas) con calificaciones de más de 95 puntos, otros, como la Estancia “B” de Mexicali, apenas sacaron un triste 37 y fueron clausurados.
Con un récord de 986,314 eventos migratorios en 2024, el flujo de personas es más intenso que el tráfico en hora pico. La CNDH aplaude cierres de lugares críticos y remodelaciones, pero el reto es titánico con las políticas fronterizas de EE.UU. apretando el torniquete. Testimonios de migrantes no reportan quejas sobre comida o agua, y el trato del personal fue “respetuoso”, aunque el panorama general sigue siendo un desmadre organizado.
La CNDH pide más capacitación, accesibilidad y atención a vulnerables. ¿Lograrán que estas estaciones dejen de ser un chiste de mal gusto? Solo el tiempo, y tal vez un milagro, lo dirán.

