¡Washington tiembla por Minneapolis! Este sábado, varios senadores de EE. UU. anunciaron que votarán contra un proyecto de ley de presupuesto esta semana tras la muerte de un segundo estadounidense a manos de agentes federales. La financiación del gobierno, incluido el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), expira el 31 de enero.
La muerte de Alex Pretti, abatido por agentes del ICE, llega solo tres semanas después del fallecimiento de Renee Good, también en Minneapolis, bajo fuego federal. Miles de efectivos de inmigración están desplegados en la ciudad, gobernada por demócratas, como parte de las redadas masivas ordenadas por la administración de Donald Trump. La Cámara de Representantes, controlada por republicanos, aprobó la financiación hasta septiembre, pero el Senado, donde los republicanos tienen una mayoría ajustada, necesita votos demócratas para avanzar. Y ahí está el drama.
El líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer, soltó la bomba en un comunicado: no habrá votos demócratas para el proyecto si incluye financiación al DHS. La senadora Catherine Cortez Masto también se plantó, negando su apoyo al presupuesto del departamento. Mark Warner, demócrata de Virginia, tuiteó que no puede votar por financiar al DHS tras la muerte de Pretti. La furia por los tiroteos ha convertido el presupuesto en un campo de batalla más caliente que un debate en redes.
¿Y ahora qué? Sin acuerdo, un cierre del gobierno asoma como un invitado no deseado. La administración Trump empuja su agenda antiinmigración, pero Minneapolis ha encendido una mecha que podría apagar las luces federales. Algo nos dice que esta pelea por dólares y principios tendrá a Washington jugando al borde del abismo hasta el último segundo.


