¡Esto está más picante que un chile relleno! Mientras en el Congreso de la Unión, Morena, el PT y el Verde intentan coser las heridas por la reforma electoral de Claudia Sheinbaum, en Oaxaca el ambiente parece un ring de lucha libre. Desde temprano, lonas en puentes peatonales y vehiculares gritaban: “Última hora, el PT cambia de nombre, el partido 100% oportunista: Partido de Traidores”. ¡Ouch!
No es la primera vez que Morena y el PT se tiran trastazos en tierras oaxaqueñas. Tras no apoyar el Plan A de la presidenta, ya habían colgado mantas similares, y la diputada petista Margarita García señaló al gobierno de Salomón Jara como el cerebro detrás. La tensión explotó tras la revocación de mandato del 25 de enero, donde los números no favorecieron a Jara y el PT gritó “¡fraude!” más fuerte que un vendedor de mercado. Benjamín Robles, comisionado político del PT, no se muerde la lengua y ha jurado que con Jara al mando, la reconciliación es tan probable como encontrar nieve en el Istmo. Ayer mismo tuiteó que el gobernador “ya no tiene futuro” por corrupción y negligencia, acusándolo de desviar recursos mientras hospitales están en el abandono.
A nivel nacional, el PT también dio dolores de cabeza al rechazar el Plan B de la reforma electoral en el Senado, aunque habían posado con manos en alto prometiendo apoyo. Esto eliminó la revocación de mandato del artículo 35, frustrando planes para 2027. Desde la mañanera, señalan al PT por deslealtad a la 4T, advirtiendo que “el pueblo juzgará”. En Oaxaca, las lonas y los tuits son solo el aperitivo de un pleito que promete más rounds. ¿Habrá tregua o seguirá el culebrón?


