
¡Grinch del crimen organizado ataca Chilpancingo! El pasado 26 de noviembre, narcomantas aparecieron en tres puntos de la capital de Guerrero, amenazando con cancelar las celebraciones decembrinas, desde el tradicional Paseo del Pendón hasta las fiestas de Navidad y Año Nuevo. ¿La razón? Un grupo delictivo desconocido dice que la feria solo sirve para llenarle los bolsillos a “Los Ardillos”.
Las lonas, de tres por dos metros, fueron colocadas en un jardín de niños en Jardines del Sur, un puente peatonal en Lázaro Cárdenas y un espacio público en Lomas del Poniente. El mensaje va directo al grano: “No habrá feria de Navidad”. Según Sur Acapulco, “Los Ardillos”, liderados por Celso Ortega Jiménez, hermano del diputado perredista Bernardo, tienen su base en Tlanicuilulco, Quechultenango. Pero no están solos en el ring; pelean el control político, criminal y económico de Chilpancingo contra el Cártel de la Sierra o “Los Tlacos”, bajo el mando de Onésimo Marquina Chapa, alias “El Necho”. Ambas pandillas son como perros y gatos en la capital, según reportes estatales y federales.
Ante este caos, el presidente municipal Gustavo Alarcón Herrera lanzó un SOS al gobierno federal por tercera vez, pidiendo refuerzos inmediatos para la seguridad. En un oficio a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, insistió en operativos coordinados para las festividades del Bicentenario y acciones preventivas, no solo reacciones tardías. “Mantenernos de pie es más difícil si nos dejan solos”, escribió, casi como un guion de drama.
¿Navidad cancelada por narcos? Esto suena más triste que un villancico sin regalos. Chilpancingo pide ayuda para no dejar que el crimen apague las luces de la fiesta. ¿Responderá el gobierno o será un diciembre silencioso?

