¡Vaya giro de telenovela! Santiago Gallón Henao, vinculado al trágico asesinato del futbolista colombiano Andrés Escobar tras su infame autogol en el Mundial de 1994, fue encontrado muerto en México. El presidente Gustavo Petro soltó la bomba en X, asegurando que Gallón fue liquidado el jueves en Huixquilucan, Estado de México.
Recordemos el drama original: Andrés Escobar, defensor del Atlético Nacional, marcó un autogol contra Estados Unidos en la fase de grupos del Mundial 94, un error que le costó la vida. Diez días después, el 2 de julio, fue baleado en Medellín tras un altercado en una discoteca donde, según versiones, Santiago y su hermano Pedro David lo habrían increpado. El chófer de los Gallón, Humberto Muñoz, confesó el crimen, diciendo que actuó para “proteger” a sus jefes. Condenado a 43 años, salió en 2005 con rebaja de pena. Los hermanos Gallón, investigados por encubrimiento, apenas pasaron 15 meses tras las rejas sin juicio. Luego, en 2015, Estados Unidos los fichó en su lista negra por nexos con La Oficina de Envigado, herencia del Cártel de Medellín.
Petro no se guardó nada, acusando a Santiago de orquestar el asesinato por “celos” en esa fatídica noche. El crimen de Escobar, según el presidente, destrozó la imagen internacional de Colombia en una época ya marcada por la violencia narco post-Pablo Escobar. Ahora, Gallón recibió al menos un disparo, aunque ni las autoridades mexicanas ni colombianas han aclarado quién apretó el gatillo o por qué.
¿Justicia divina o ajuste de cuentas? Este caso sigue más enredado que un partido con árbitro comprado. Mientras repatrian el cuerpo a Colombia, nos queda claro que el pasado siempre pasa factura, aunque sea 30 años después.


