En una jugada que parece sacada de una comedia negra, sicarios de “Los Tlacos”, también conocidos como el Cártel de la Sierra, recorrieron Tlacotepec, Guerrero, repartiendo dulces, juguetes y regalos navideños. Sí, mientras tú peleas por el último tamal, ellos desfilan como Santa Claus con metralleta.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que las fuerzas federales y de seguridad de los tres niveles reaccionaron más rápido que un niño abriendo regalos. Eso sí, aclaró que se evitó un tiroteo para no arriesgar a inocentes. “Se atiende, se atendió”, afirmó, mientras la Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional se alistan en las costas de Guerrero para lidiar con estos “elfos” armados.
Videos virales muestran una caravana de camionetas adornadas con luces navideñas por Heliodoro Castillo, en la sierra guerrerense. Hombres armados, algunos disfrazados de Santa, lanzaban dulces desde los vehículos el 21 de diciembre, mientras los niños corrían a recogerlos como si fuera piñata. Rumores dicen que planean repetir el show el 25 de diciembre en zonas bajo su control. ¿Tarjeta de Navidad o estrategia de marketing criminal?
“Los Tlacos”, nacidos como autodefensas, ahora dominan partes de la sierra junto a otros grupos como Los Ardillos y La Familia Michoacana, en un territorio más disputado que el pavo en la cena. Las imágenes han dividido opiniones: algunos ven “bondad” en los regalos, otros solo un truco macabro. Mientras tanto, autoridades estatales y municipales guardan silencio, como si ignorar el problema fuera el verdadero regalo navideño. ¿Dulces o balas? En esta Navidad, Guerrero no sabe qué desempacar primero.


