¡Tensión máxima en la frontera entre Ecuador y Colombia! El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, desmintió este martes las acusaciones de su homólogo colombiano, Gustavo Petro, quien afirmó que Ecuador bombardeó áreas colombianas cercanas a la línea divisoria. Noboa, tajante en redes sociales, aseguró: “Sus declaraciones son falsas; estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo”. Según él, los bombardeos son parte de una operación contra grupos del crimen organizado, en su mayoría colombianos, que se infiltran gracias a la “permisividad” del gobierno de Petro.
Noboa defendió la lucha contra el “narcoterrorismo” y confirmó ataques a escondites de estas bandas, prometiendo no dar “un paso atrás”. También acusó a Colombia de dar cobijo a la familia de José Macías Villamar, alias ‘Fito’, un conocido narcotraficante ecuatoriano, y a la excandidata Luisa González, aliada de Rafael Correa, quienes habrían cruzado la frontera durante el toque de queda vigente hasta el 31 de marzo en cuatro provincias. González replicó que pronto revelará su agenda internacional, negando irregularidades.
Petro, por su parte, insistió en que los bombardeos dejaron “27 cuerpos calcinados” y afectaron a familias campesinas que abandonaron cultivos de coca por legales. Denunció que una bomba cayó a cien metros de una vivienda y exigió hacer pública una grabación del hecho. Además, pidió a Donald Trump mediar con Noboa, aclarando: “No queremos ir a una guerra”. Sin embargo, calificó la explicación de Ecuador como “no creíble”.
Esto se suma a una guerra comercial, con aranceles del 50% mutuos y suspensión de venta de energía de Colombia a Ecuador. ¿Lograrán calmar las aguas, o seguirá esta pelea de vecinos más caliente que un reality de confrontación? La frontera arde, y no solo por las bombas.


