¡Venezuela en el ojo del huracán! Este martes, Albert Ramdin, secretario general de la OEA, condenó la represión política en el país y ofreció la ayuda de la organización para facilitar un diálogo que impulse una transición. En una sesión extraordinaria dedicada al reciente ataque estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Ramdin expresó preocupación por nuevos reportes de abusos. ¿Paz o más drama?
Ramdin instó a los países de la región, divididos por la intervención de EE. UU., a encontrar un camino común. En la sesión, hubo críticas al ataque, aunque varios países se limitaron a celebrar la caída de Maduro sin mojarse demasiado. El embajador gringo, Leandro Rizzuto, fue interrumpido por un asistente que exigió la libertad de Maduro, antes de ser sacado de la sala como en un reality de eliminación. La OEA se ofreció como mediadora para un diálogo inclusivo, prometiendo apoyar una transición democrática y reformas institucionales.
El futuro venezolano es más incierto que un pronóstico del tiempo. Trump afirmó que EE. UU. “gobernará” Venezuela a distancia y reclamó el petróleo como si fuera un trofeo. Delcy Rodríguez, proclamada presidenta interina, pidió diálogo con Washington, pero también exige el regreso de Maduro. Tras los bombardeos, Caracas está bajo vigilancia militar, y el lunes por la noche se reportaron disparos cerca del palacio presidencial.
Venezuela salió de la OEA en 2017, aunque la oposición y la organización aún consideran al país miembro. El Consejo Permanente rechazó las elecciones de 2024 que reeligieron a Maduro, al igual que EE. UU. y la UE. ¿Logrará la OEA mediar o será otro episodio de promesas vacías? Esto está más enredado que un culebrón venezolano. ¡Que alguien desate el nudo!


