
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha documentado más de 560,000 casos de cólera en 2024, lo que representa un aumento del 5% en comparación con 2023, período en el que las muertes han crecido un 50% hasta superar las 6,000 personas fallecidas por una enfermedad prevenible y tratable.
África, Oriente Próximo y Asia han concentrado el 98 por ciento de los casos, con doce países que han reportado más de 10,000 casos cada uno, incluyendo Bangladesh, Comoras, República Democrática del Congo (RDC), Etiopía, Nigeria, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Tanzania, Yemen, Zambia y Zimbabue. Es notable que se trata del primer brote en Comoras en 15 años, lo que resalta la preocupación de la OMS junto con los casos notificados en 70 países en 2024, frente a los 45 del año anterior.
«Si bien estas cifras son alarmantes, subestiman la verdadera carga del cólera (…) Los conflictos, el cambio climático, el desplazamiento de población y las deficiencias a largo plazo en la infraestructura de agua, saneamiento e higiene siguen alimentando el aumento del cólera, una enfermedad causada por la bacteria ‘Vibrio cholerae’, que se propaga rápidamente a través del agua contaminada con heces», ha indicado la OMS.
El continente africano ha visto un incremento de la tasa de letalidad en 0.5 puntos porcentuales hasta el 1.9%, lo que evidencia «brechas importantes» en la prestación de atención vital, al tiempo que pone de manifiesto la «fragilidad» de muchos sistemas de salud y los desafíos de acceso a ellos. La OMS también ha señalado que una cuarta parte de todas las muertes a nivel global han ocurrido en la comunidad y fuera de los centros de salud, lo que enfatiza estas deficiencias en la atención sanitaria.
Para enfrentar esta situación, la OMS ha exhortado a los gobiernos, donantes y comunidades a garantizar el acceso a agua potable e instalaciones de higiene, proporcionar información precisa sobre cómo protegerse y ofrecer acceso rápido al tratamiento y la vacunación cuando surjan brotes. Asimismo, ha recomendado una vigilancia y un diagnóstico «rigurosos» para guiar la respuesta, y una mayor inversión en la producción de vacunas, ya que los datos preliminares de 2025 indican que la crisis mundial de cólera persistirá con hasta 31 países reportando brotes desde inicios de año.
A pesar de la coyuntura, la OMS ha recordado que a principios de 2024 se precalificó la innovadora vacuna oral ‘Euvichol-S’, cuya incorporación ha ayudado a mantener los niveles promedio de reservas por encima del umbral de emergencia de cinco millones de dosis durante los primeros seis meses de 2025. No obstante, se ha tenido que sostener el cambio temporal de un régimen de dos a una dosis debido a la continua alta demanda de las vacunas orales, y es que en 2024 se solicitaron 61 millones de dosis para la reserva mundial, aprobándose un récord de 40 millones para uso de emergencia en campañas reactivas de dosis única en 16 países.
Aunque la OMS ha reconocido que la duración de la protección de una dosis es menor que con dos, se trata de una estrategia que ha demostrado ser «eficaz» para responder a los brotes. «La OMS considera muy alto el riesgo mundial de cólera y está respondiendo con urgencia para reducir las muertes y contener los brotes en países de todo el mundo», ha concluido el organismo, que ha expresado su compromiso de seguir apoyando a los países a fortalecer la vigilancia de salud pública, la gestión de casos, las medidas de prevención, suministrar productos médicos esenciales, coordinar operaciones sobre el terreno y respaldar tanto la comunicación de riesgos como la participación comunitaria.

