
¡Drama en el vecindario norteamericano! Ontario, liderada por el primer ministro Doug Ford, anunció este viernes que pausará su campaña publicitaria protagonizada por el difunto Ronald Reagan, quien desde el más allá parece haber enfurecido a Donald Trump lo suficiente como para suspender las conversaciones comerciales con Canadá. ¡Eso es un cameo póstumo con poder!
Los anuncios, donde Reagan advierte que los aranceles desencadenan guerras comerciales y desastres económicos, se transmitirán durante la Serie Mundial este fin de semana, pero se detendrán el lunes. Ford, en un comunicado, explicó que tras charlar con el primer ministro canadiense Mark Carney, decidieron bajar el volumen a esta ofensiva publicitaria para intentar retomar el diálogo comercial. Básicamente, es como si Ontario dijera: “Ok, Trump, guardamos el megáfono fantasmal, ¿ahora hablamos?”.
Imaginen a Trump viendo la tele, comiendo palomitas durante el béisbol, y de repente aparece Reagan desde el cielo con un sermón sobre economía. ¡Suficiente para que cualquiera tire el control remoto! Estos spots eran dinamita pura, resucitando a un ícono republicano para darle un zape comercial al actual presidente. No es de extrañar que las conversaciones se congelaran más rápido que un helado en invierno canadiense.
Así que, mientras Ontario guarda su arma publicitaria, nos queda la duda: ¿volverán Estados Unidos y Canadá a la mesa de negociación, o seguiremos viendo este culebrón comercial con más giros que un partido de béisbol interminable? Que alguien le pase un guante a Trump y un jarabe de arce a Ford, porque esto necesita un jonrón diplomático urgente.

