
¡Alto ahí, cowboy! Naciones Unidas salió este lunes a ponerle freno a las amenazas de Donald Trump de intervenir militarmente en Nigeria para enfrentar la violencia contra la minoría cristiana. Farhan Haq, portavoz adjunto de la Secretaría General de la ONU, pidió “abstenerse de recurrir a la fuerza” y recordó que las acciones deben alinearse con el Derecho Internacional y la Carta de la ONU, que básicamente dice: “No saques los tanques sin permiso”.
Haq lamentó que nigerianos de todas las religiones sufran el azote del terrorismo y el extremismo violento, y aseguró que la ONU está lista para apoyar a Nigeria en atacar las raíces de la violencia y proteger los Derechos Humanos. Esto llega después de que Trump etiquetara a Nigeria como “país particularmente preocupante”, alegando una “amenaza existencial” a los cristianos, y abriera la puerta a sanciones, recorte de ayuda militar e incluso una intervención armada. ¡Vaya manera de hacer amigos!
El presidente nigeriano, Bola Tinubu, no se quedó callado y rechazó la visión de Trump, diciendo que no refleja la realidad religiosa del país. Ofreció, eso sí, trabajar con EE. UU. para mejorar la cooperación y proteger a todas las comunidades. Aunque los cristianos han sido blanco de ataques en Nigeria, expertos señalan que la mayoría de las víctimas de grupos armados son musulmanes, especialmente en el norte, de mayoría islámica.
Así que, mientras Trump saca músculo, la ONU le baja el volumen al tambor de guerra. ¿Optará por el diálogo o seguirá con su guion de película de acción? Nigeria no necesita más explosiones, sino soluciones. ¡Que alguien le pase el manual de diplomacia!

