
El secretario general de la organización, Mark Rutte, anunció el viernes que la OTAN fortalecerá sus defensas en el flanco oriental tras la incursión de drones rusos en el espacio aéreo de Polonia ocurrida esta semana. Por primera vez desde que comenzó la guerra en Ucrania hace tres años y medio, la alianza transatlántica utilizó aviones de combate para derribar los aparatos rusos.
Los países miembros iniciarán una operación destinada a «reforzar todavía más nuestras posiciones a lo largo de nuestro flanco oriental», que se encuentra cercano o limítrofe con Rusia, declaró Rutte ante la prensa. «Esta actividad militar empezará en los próximos días e implicará una serie de activos de aliados, incluyendo Dinamarca, Francia, Reino Unido y Alemania», precisó.
El jefe de la organización indicó que estos refuerzos abarcarán «más capacidades militares tradicionales» y «elementos diseñados para enfrentar los desafíos particulares asociados con el uso de drones». Rutte mencionó que la OTAN aún está evaluando si la violación del espacio aéreo polaco por parte de Rusia fue intencional o no. Sin embargo, en cualquier caso «es temerario, es inaceptable», añadió.
Al lado de Rutte, el máximo comandante de la OTAN en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, señaló que el incidente en Polonia «trasciende las fronteras de una nación». «Lo que afecta a un aliado nos afecta a todos», aseguró.
Aunque la OTAN consideró su respuesta a la incursión de los drones como un éxito, surgieron interrogantes sobre por qué solo una porción de los aparatos que entraron en el espacio aéreo polaco fueron abatidos. «Siempre buscamos formas de mejorar, de aprender del más pequeño de los errores tácticos», expresó el general estadounidense. «La escala de la incursión del otro día fue obviamente mayor que las incursiones previas que habíamos tenido. Aportar recursos adicionales para lidiar con este problema ayudará a resolverlo», concluyó.
El ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, expresó su agradecimiento a la OTAN por su «acción y decisiones contundentes en respuesta a la agresiva política de Rusia». El nuevo despliegue «no es solo una decisión estratégica», sino «una expresión de responsabilidad para la seguridad de todo el flanco oriental de la alianza», opinó.

