¡Vaya, vaya! Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, sigue esquivando el queso de la justicia en Chicago. Su audiencia intermedia, crucial para decidir si se libra de la jaula de por vida, fue pospuesta por segunda vez, ahora por 17 días más. ¿La razón? Ajustes de calendario y un acuerdo de culpabilidad que parece más enredado que un culebrón de medianoche.
Resulta que el tribunal de la jueza Sharon Johnson Coleman está revisando con lupa los chismes que “El Ratón” ha soltado sobre sus andanzas con el Cártel de Sinaloa, además de montañas de pruebas y un menú de delitos que incluye desde narcotráfico hasta lavado de dinero. La nueva fecha mágica es el 27 de julio de 2026, después de que la audiencia original del 9 de enero y luego la del 10 de julio fueran pateadas más lejos que un balón en un partido de barrio. Desde su extradición el 15 de septiembre de 2023, Ovidio está “de vacaciones” en el Centro Correccional Metropolitano de Chicago, con el número de preso 72884-748, como si fuera un código de barras en oferta.
Este heredero de “El Chapo” se declaró culpable en 2025 de cargos de crimen organizado y tráfico, enfrentando hasta 12 acusaciones, desde conspiración para mover cocaína hasta posesión de armas que harían sonrojar a Rambo. Como líder de “Los Chapitos”, su facción es señalada por el Departamento de Justicia como la reina del fentanilo, causando dolores de cabeza millonarios en EE. UU. La fiscalía promete una rebaja de condena si sigue cantando como tenor de ópera.
¿Y qué pasa con su historial? Capturado en 2019 en Culiacán durante el famoso “Culiacanazo”, fue liberado por orden presidencial, solo para caer de nuevo en 2023 en Jesús María. Ahora, entre acuerdos y retrasos, parece que “El Ratón” está jugando al escondite con la justicia. ¿Logrará una condena light o será queso rallado para siempre? Esto está más tenso que una suegra en Navidad.


