
El Papa León XIV arranca este jueves 27 de noviembre su primera gira internacional, visitando Turquía y Líbano hasta el 2 de diciembre. Según Matteo Bruni, portavoz del Vaticano, el viaje, heredado del Papa Francisco, se centra en ecumenismo, paz y la situación de los cristianos en ambas naciones. ¿Misión divina o diplomacia con sotana?
En Turquía, León XIV aterriza en Ankara para reunirse con el presidente Recep Tayyip Erdogan, antes de volar a Estambul. El viernes 28, charlará con clérigos en la Catedral del Espíritu Santo, visitará un asilo de las Hermanitas de los Pobres y rezará en Nicea (Iznik) en un servicio ecuménico cerca de la Basílica de San Neófito. El sábado 29, explorará la icónica Mezquita Azul y firmará una Declaración Conjunta con el Patriarca Bartolomé I en el Palacio Patriarcal, además de celebrar misa en el Volkswagen Arena y visitar iglesias armenias y ortodoxas.
El 30 de noviembre, el Pontífice saluda a Turquía y vuela a Beirut, Líbano, donde se reunirá con el presidente Joseph Aoun, el primer ministro y otras autoridades. El 1 de diciembre, visitará la tumba de San Charbel en Annaya, el Santuario de Nuestra Señora en Harissa, y liderará un encuentro interreligioso en la Plaza de los Mártires. El 2, antes de volver a Roma, consolará a pacientes en el Hospital De La Croix, rezará en el sitio de la explosión del puerto de Beirut de 2020 y celebrará una misa en el paseo marítimo.
¿Logrará León XIV tender puentes o solo coleccionará selfies con líderes? Este viaje pinta más cargado que un itinerario de turista perdido en un bazar.

