Pedro Ferriz, periodista de lengua afilada, confirmó que está fuera de México para esquivar una orden de aprehensión que, según él, es puro revanchismo. En una mesa de análisis en el canal de YouTube Atypical Te Ve, acusó a Humberto Moreira, exgobernador de Coahuila, de orquestar esta cacería por sus denuncias de hace casi una década sobre “robos y malos manejos” durante su mandato priista. ¡Vaya manera de decir “gracias por la crítica”!
Ferriz asegura que la orden existe, pero no se publicó oficialmente para pillarlo desprevenido al llegar a un aeropuerto y mandarlo directo al tambo. “Me quieren meter al bote por decir la verdad”, soltó, denunciando que un juez fue “comprado” para armar el circo sin que él supiera del chiste. No escatimó en críticas al sistema judicial mexicano, al que llamó una “runfla de rateros y piratas”, operando bajo el “imperio del dinero”. Según él, México vive una inestabilidad jurídica más caótica que un mercado en rebajas.
Aunque sus abogados tramitaron un amparo, Ferriz no pisa suelo nacional tras ser advertido de que podría pasar 36 horas detenido en migración, con o sin protección legal. “Primero matan y luego averiguan”, dijo, pintando un panorama más sombrío que una película de terror. Su caso no es aislado: el periodista ‘Lafita’ León consiguió prisión domiciliaria en Veracruz tras retirar cargos de terrorismo, pero sigue en la mira. Y en Nuevo León, Armando Castilla, de Vanguardia MX, fue detenido por un supuesto fraude, liberado 36 horas después por falta de pruebas, no sin antes ser tratado como capo de película.
Mientras el debate sobre la justicia como garrote contra periodistas se calienta, Ferriz juega al escondite internacional. ¿Justicia o venganza? Esto tiene más drama que un final de temporada.


