
¡Atención, Sudamérica, que Gustavo Petro quiere armar su propio club de superhéroes! El presidente de Colombia, en una entrevista con Al Yazira durante su gira por países árabes que culminó este lunes en Qatar, lanzó la idea de una “OTAN suramericana”. ¿El gancho? Que no dependa de los intereses de Estados Unidos ni de Rusia, sino que hable con voz propia, como un adolescente rebelde que ya no quiere reglas de casa.
Petro insiste en que Latinoamérica no debe meterse en competencias de bloques económicos, sino construir un polo de desarrollo autónomo. Según él, esta OTAN regional sería la clave para enfrentar retos como la descarbonización, la desigualdad y la pobreza, mientras se compite dentro del capitalismo, pero con un toque verde. Incluso soltó un dardo a EE. UU.: si Trump sigue aferrado al petróleo, se quedará atrás, pero si cambia de rumbo, Sudamérica podría ser su mejor aliado en energías limpias. ¡Vaya oferta de amistad!
También abogó por un “diálogo entre civilizaciones” para evitar la barbarie, citando a Gaza y el Caribe como ejemplos de caos. Hablando del Caribe, criticó los ataques militares de EE. UU. contra lanchas de supuestos narcos, diciendo que ahí solo van jóvenes pobres sin oportunidades, mientras los verdaderos capos viven en el lujo de Miami, París o Dubái. Según Petro, esto refleja la codicia yanqui por el petróleo.
En resumen, Petro sueña con una Sudamérica que no sea el patio trasero de nadie. ¿Logrará formar esta liga de justicia tropical o se quedará en un guion de película utópica? ¡A ver quién se apunta al casting!

