Polonia está a punto de darle un upgrade a las uniones civiles, incluyendo a parejas del mismo sexo, como si finalmente hubiera actualizado su sistema operativo social. El Consejo de Ministros aprobó este martes un proyecto de ley tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que básicamente dijo: “Reconozcan los matrimonios homosexuales celebrados en otros países de la UE, aunque les duela el orgullo nacional”.
Katarzyna Kotula, secretaria de Estado, celebró esto como un “gran avance” para proteger a parejas, sean hetero u homo, que no han dado el salto al altar. Según la agencia PAP, la ley trae beneficios jugosos que antes eran exclusivos de casados: exenciones de impuestos en herencias, acceso a datos médicos, seguros de salud, y hasta líos de pensiones y propiedades. Es como pasar de un plan básico a uno premium, pero solo en Polonia.
El proyecto, impulsado por el primer ministro Donald Tusk, se debatirá en enero, aunque enfrenta un posible veto del presidente ultraderechista Karol Nawrocki, ligado al partido Ley y Justicia (PiS), que parece listo para bloquearlo como un portero en penales. La sentencia del TJUE nació de una batalla legal de diez demandantes que exigían registro como parejas del mismo sexo, y el fallo acusó a Polonia de violar la Convención Europea de Derechos Humanos por no tener un marco legal para estas uniones.
Eso sí, el TJUE aclaró que Polonia no está obligada a legalizar el matrimonio homosexual internamente. Su Código de Familia y la Constitución solo reconocen uniones hombre-mujer, como si fueran un club exclusivo con reglas de los 50. ¿Pasará esta ley o será otro drama político? Polonia está en un reality de derechos, y todos estamos esperando el próximo episodio.


