
Este lunes, productores cañeros de Veracruz, San Luis Potosí, Tabasco y Morelos, entre otros estados, protestaron frente a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en la Alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, bloqueando parcialmente Avenida Municipio Libre. Con el paso de las horas, productores de maíz se unieron, extendiendo el cierre hacia Avenida Cuauhtémoc, generando caos vial al poniente y sur de la capital. Los manifestantes, convocados por el Movimiento Rural 9 de Septiembre A.C., advirtieron que no se retirarán hasta ser atendidos por funcionarios federales, amenazando con un plantón permanente si no hay respuesta.
Los cañeros denuncian una de las peores crisis del sector, causada por la libre importación de endulzantes que ha deprimido los precios nacionales y puesto en riesgo a los ingenios. Exigen detener las importaciones de azúcar, aumentar aranceles de 360 a 720 dólares por tonelada para competir con productos extranjeros, principalmente de EE. UU., y revisar el T-MEC para un intercambio “uno a uno” de azúcar de caña y jarabe de alta fructosa. A corto plazo, piden un programa emergente con un pago de 300 pesos por tonelada para cubrir costos de producción.
Amenazan con extender protestas a la Secretaría de Economía en la colonia Condesa si no son escuchados. Acusan que la falta de políticas protectoras ha causado pérdidas de ingresos y empleos, amenazando regiones cañeras. Mientras, las avenidas cercanas a Sader sufren afectaciones viales severas con operativos de tránsito.
Porque, seamos sinceros, ignorar al sector cañero es azucarar una crisis amarga. ¿Responderá el gobierno con un plan real o seguirá endulzando promesas? Las calles de CDMX esperan.

