¡Sorpresa desde el Kremlin! Vladimir Putin ha decretado un alto el fuego en Ucrania este fin de semana por la Pascua ortodoxa, como si la guerra pudiera tomarse un descanso para comer huevos de chocolate. La tregua arranca a las 16:00 horas (local) del sábado 11 de abril y dura hasta el “final del día” del domingo 12, según un comunicado oficial.
El ministro de Defensa, Andrei Belousov, y el jefe del Estado Mayor, general Valeri Gerasimov, recibieron órdenes de pausar los combates en todos los frentes abiertos. Eso sí, las tropas rusas deben estar listas para responder si Kiev decide no jugar limpio. Moscú espera que Ucrania se sume a esta pausa festiva y detenga sus operaciones. “Partimos de la base de que seguirán nuestro ejemplo”, señalaron, con un optimismo más frágil que un huevo de Pascua.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ya había pedido un alto el fuego el 30 de marzo por la misma festividad, dispuesto a “cualquier acuerdo” que no pisotee la dignidad y soberanía de Ucrania. Pero no es la primera vez que intentan esta jugada: el año pasado, Putin decretó una tregua unilateral por Pascua que terminó en un cruce de acusaciones. Zelenski denunció bombardeos rusos, mientras Moscú reclamó miles de violaciones por parte de Ucrania. Aunque lograron un canje de prisioneros en las primeras horas, los ataques volvieron tras las 30 horas de pausa.
¿Será esta tregua un respiro genuino o solo un espejismo festivo? Con antecedentes de desconfianza mutua, esto parece más un alto para recargar armas que para compartir pan de Pascua. ¡Que no se rompa la paz antes que los huevos!


