¡Se calienta el Congreso! Este martes 10 de marzo a las 18:00 horas, las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral de la Cámara de Diputados se reunirán en sesión extraordinaria para discutir y votar el dictamen de la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo federal. Sin parlamento abierto ni consultas públicas, el proyecto va directo al debate en comisiones, como si fuera un express legislativo.
En esta primera etapa, basta una mayoría simple para aprobar el dictamen, y Morena, con unos 40 votos junto a sus aliados, tiene el camino despejado para enviarlo al pleno de San Lázaro, posiblemente este miércoles. Sin embargo, el verdadero drama viene después. Al ser una reforma constitucional que toca 11 artículos de la Carta Magna, necesita mayoría calificada en el pleno: al menos 334 votos de 500 legisladores presentes. Ahí es donde el guion se complica para el bloque oficialista.
Ricardo Monreal, coordinador de Morena, admite que la reforma podría naufragar. Aunque su bancada apoya la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, aliados como el PT y el PVEM han mostrado reservas desde hace semanas. Monreal ha charlado con sus líderes para mantener la paz, pero no espera milagros. Sin los votos suficientes para la mayoría calificada, la discusión en el pleno podría ser un campo de batalla donde la reforma se estrelle.
Si no pasa, no podrán repetir la misma propuesta de inmediato, aunque temas como revocación de mandato o ajustes al fuero podrían colarse después. Por ahora, la reforma electoral arranca su camino en comisiones, marcando un round clave en el ring legislativo. ¿Logrará Morena sumar voluntades o será un nocaut político? Esto está más tenso que un final de reality show.


