
¿Creías que la política israelí no podía ser más intensa? Piénsalo de nuevo. Ron Dermer, el cerebro estratégico y aliado de confianza del primer ministro Benjamin Netanyahu, acaba de tirar la toalla como ministro de Asuntos Estratégicos. Esto, un mes después de ayudar a negociar el alto el fuego en Gaza con Hamás. Sí, el tipo que puso el pecho a las balas diplomáticas ahora dice «hasta aquí llegué».
Dermer, con un discurso que parece sacado de una película épica, explicó que prometió a su familia solo dos años en el cargo, pero los estiró como chicle viejo por temas como la amenaza nuclear de Irán y la guerra en Gaza. Agradeció a Netanyahu por dejarlo jugar en las grandes ligas durante tres años y destacó que el ataque del 7 de octubre de 2023 fue el día más oscuro para Israel desde su creación. Pero, como buen optimista, insistió en que los judíos siempre han sabido levantarse de las cenizas, cual ave fénix con kipá.
También celebró que, dos años después, Israel le dio una paliza al «eje del terror iraní» y ahora está en una posición de victoria que podría traer paz y prosperidad. Todo gracias, según él, a los soldados valientes, un pueblo terco y el liderazgo de Netanyahu, que Dermer alabó como si fuera el Messi de la política.
Sobre su futuro, Dermer confesó que no tiene ni idea de qué hará, pero promete seguir luchando por el pueblo judío. Y nosotros nos preguntamos: ¿será influencer en TikTok o guionista de dramas políticos? Su fe en el futuro, dice, está más firme que nunca. Así que, mientras él se toma un merecido descanso, el resto de nosotros seguimos viendo este culebrón geopolítico con palomitas en mano. ¿Próximo capítulo? Quién sabe, pero seguro tendrá más giros que un reality show.

