¡Rusia entra al drama internacional con todo el sarcasmo! Este miércoles, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, acusó a Estados Unidos de inventar una “amenaza iraní imaginaria” como pretexto para derrocar el orden constitucional de Irán, en un plan que, según ella, lleva años cocinándose.
Zajárova afirmó que las negociaciones con Irán de la semana pasada fueron solo una cortina de humo para encubrir un esquema de cambio de régimen orquestado por Washington y Tel Aviv. “No hay duda de que esta supuesta amenaza, repetida durante años, es solo una excusa para tumbar violentamente a un Estado soberano que no les cae en gracia”, soltó a los periodistas, con la sutileza de un martillazo. Rusia, que mantiene un tratado de asociación estratégica con Irán, no se quedó callada tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei el primer día de la guerra iniciada por EE. UU. e Israel el sábado, un acto que Vladimir Putin calificó de “cínico asesinato”.
Sin nombrar directamente a Donald Trump, Zajárova criticó los llamamientos de Occidente a los iraníes para que arrebaten el poder a sus líderes clericales. “Es cínico e inhumano pedirles que tomen el poder mientras Occidente les está arrancando las manos, literalmente”, disparó, como si estuviera escribiendo un guion de intriga política.
Rusia se planta como defensor de Irán en este tablero de ajedrez global, pintando a EE. UU. como el villano de una película de espías barata. ¿Es esto solidaridad genuina o solo una jugada para ganar puntos geopolíticos? El Kremlin ruge, y el mundo escucha.


