En un giro que parece sacado de una distopía de bajo presupuesto, el colectivo All Eyes on Wagner (AEOW) reveló el 11 de febrero que Rusia ha reclutado a 1,417 africanos de 35 países para pelear en Ucrania entre enero de 2023 y septiembre de 2025. De ellos, 316 ya no contarán el cuento.
El informe, basado en datos del programa ucraniano “Quiero Vivir” que rastrea caídos y fomenta rendiciones, pinta un panorama más oscuro que un lunes sin café. AEOW asegura que estas cifras son solo la punta del iceberg, y que el reclutamiento no es un accidente, sino una estrategia desesperada de Rusia para llenar botas en el frente mientras enfrenta una escasez de hombres. Lou Osborn, del colectivo, señaló que encontrar una oferta para irse a la guerra es tan fácil como pedir pizza: cinco minutos en redes sociales y listo, ya estás camino a Ucrania.
Rusia no solo pesca en África; también ha enganchado combatientes de países con lazos históricos como Kazajstán, Tayikistán y Cuba, y de otros con relaciones en auge como Nepal, Sri Lanka e Irak. Mientras tanto, Ucrania no se queda atrás y también suma miles de extranjeros a sus filas, convirtiendo el conflicto en una especie de reality show internacional con armas de verdad.
Así que, mientras la guerra se alarga más que una telenovela interminable, Rusia sigue buscando carne de cañón en los rincones más inesperados del mundo. ¿Próxima parada, un casting en TikTok? Quién sabe, pero esto ya parece menos un ejército y más una lotería mortal.


