
El Ministerio de Finanzas de Rusia presentó este miércoles una propuesta para incrementar el impuesto sobre el valor añadido al 20% en 2026, con el objetivo de financiar el gasto militar en el que sería el quinto año del conflicto en Ucrania. Esta iniciativa surge en un contexto en el que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, describió a Rusia como un «tigre de papel» por «luchar sin dirección durante tres años y medio», y afirmó que el presidente Vladimir Putin y Rusia enfrentan «grandes problemas económicos».
La semana anterior, Putin había manifestado su disposición a aumentar ciertos impuestos para cubrir los costos financieros derivados de la guerra, comparando esta medida con los incrementos impositivos aplicados por Estados Unidos a los ricos durante los conflictos de Vietnam y Corea. La propuesta del Ministerio de Finanzas, que también incluye alzas tributarias para empresas de juegos de azar, fue acompañada por un comunicado en el que se aclaró que los aumentos estarán «destinados principalmente a financiar la defensa y la seguridad». Este planteamiento coincide con un reporte de Reuters publicado días atrás.
El IVA constituyó el 37% de los ingresos del presupuesto federal en 2024, y según estimaciones de analistas, este ajuste podría generar cerca de 1 billón de rublos, equivalente a unos 11,900 millones de dólares, en ingresos adicionales. A pesar de esto, Putin había prometido no realizar cambios significativos en el sistema fiscal antes de 2030, tras las subidas de impuestos implementadas en 2025. El 5 de septiembre, instó al Gobierno a incrementar los ingresos mediante mayor productividad, en lugar de recurrir a impuestos.
Por su parte, tras un encuentro con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, Trump escribió en Truth Social que «Putin y Rusia tienen GRANDES problemas económicos, y este es el momento de que Ucrania actúe». Este comentario contrastó con el trato preferencial que ofreció a Putin durante una cumbre en Alaska el mes pasado, en lo que parecía un esfuerzo por acelerar el fin del conflicto.

