¡Noticia helada desde el frente! Rusia y Ucrania anunciaron este jueves el último intercambio de soldados caídos en combate, una tradición más sombría que un funeral en lunes por la mañana. El objetivo: que las familias puedan enterrar a sus seres queridos y no solo llorarlos en memes de TikTok.
Según comunicados de ambos bandos, Rusia entregó a Ucrania los cuerpos de 1,000 soldados ucranianos. A cambio, Kiev envió a Moscú los restos de 38 soldados rusos, como confirmó Vladimir Medinsky, asesor del Kremlin. Medinsky incluso compartió en Telegram una foto del trueque: camiones frigoríficos blancos estacionados en un bosque nevado, con personal en trajes de protección biológica que parecían sacados de una película de ciencia ficción barata. El centro de coordinación ucraniano verificó el intercambio, asegurando que los 1,000 cadáveres devueltos por Moscú corresponden a sus militares.
Este macabro ritual sigue siendo rutina entre ambos países, pero no todo es tan «amigable». Aunque intercambian muertos con regularidad, el último canje de prisioneros vivos fue en octubre de 2025. Desde entonces, se señalan con el dedo como si estuvieran en una discusión de pareja en reality show, acusándose de bloquear nuevos acuerdos.
Mientras los camiones frigoríficos hacen su triste recorrido, uno se pregunta si este será el último capítulo de una guerra que parece no tener fin. ¿O solo es un descanso antes del próximo round? Por ahora, el invierno no es lo único que congela el corazón en esta frontera.


