En la caótica San Antonio Abad, la estación de la Línea 2 del Metro sigue funcionando como si nada, aunque cerrará a las 22:00 por mantenimiento. Eso sí, si vas en coche, olvídate: la avenida está bloqueada, como si el universo conspirara contra tu puntualidad.
Mientras tanto, un edificio en demolición en San Antonio Abad 130, colonia Tránsito, decidió hacer un dramático “adiós” al colapsar tres pisos. El inmueble, herido de muerte desde el sismo de 2017, no aguantó más y dejó a cuatro personas atrapadas bajo escombros. La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, llegó al desastre con su equipo de Protección Civil, logrando trasladar a un herido de 42 años al Hospital Rubén Leñero, en Miguel Hidalgo. Las labores de rescate siguen, con el Gobierno de la CDMX tomando el mando y Clara Brugada prometiendo actualizaciones cada hora y media, como si fuera un reality show de demoliciones.
Myriam Urzúa Venegas, de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos, asegura que tienen las herramientas necesarias, incluyendo binomios caninos que olfatean esperanza entre el polvo. Pero seamos honestos, esto parece más un episodio de “Misión Imposible” que un operativo rutinario. La zona es un caos: escombros, sirenas y vecinos mirando como si fuera una película de acción.
En resumen, San Antonio Abad es el epicentro del drama capitalino. Entre el Metro a medio gas, un edificio que se rindió y un tráfico que parece un mal chiste, mejor pídele a tu jefe trabajar desde casa. ¿Rescate exitoso o más caos? Esto pinta para una larga telenovela urbana.


