
¡Prepárense, devotos y curiosos, porque la Iglesia de San Hipólito, en el Centro Histórico de la CDMX, entre Paseo de la Reforma y Avenida Hidalgo, es el lugar donde San Judas Tadeo, el campeón de las causas imposibles, recibe a sus fans más fieles! Aunque no es la sede oficial de su culto, este templo se ha robado el show como el epicentro de la devoción en México para el santo de los milagros urgentes.
La fiebre por San Judas arrancó a mitad del siglo XX, cuando los creyentes comenzaron a reunirse cada día 28 del mes para agradecer favores o pedir un empujoncito celestial. Lo que empezó como reuniones modestas se transformó en una romería masiva que atrae a gente de todo el país. Construida en el siglo XVI para honrar a San Hipólito Mártir, la iglesia ha sobrevivido terremotos y cambios urbanos, pero su verdadera reinvención llegó con la devoción popular a San Judas.
Hoy, cada 28, y especialmente el 28 de octubre, el lugar es un carnaval de fe. Miles de peregrinos llegan desde el amanecer con flores, veladoras y figuras del santo, mientras las misas se encadenan sin parar. Las calles se llenan de incienso, música y vendedores ofreciendo rosarios como si fueran souvenirs de rockstar. Aunque la Parroquia de San Judas Tadeo en la colonia Obrera es la sede oficial, San Hipólito se lleva las palmas por su historia, ubicación y ambiente único.
Para muchos, visitar este templo es más que religión; es una experiencia espiritual que recarga el alma. San Hipólito no tiene el título oficial, pero en el corazón de los creyentes es el verdadero santuario de San Judas. ¡Aquí, la esperanza se renueva mes a mes, como si fuera una suscripción de streaming celestial!

