¡Japón tiene su propia Dama de Hierro! Sanae Takaichi, primera ministra y líder del Partido Liberal Democrático, logró una victoria electoral histórica al asegurar hasta 328 de los 465 escaños de la cámara baja. A sus 64 años, esta conservadora, inspirada en Margaret Thatcher, convocó elecciones anticipadas en invierno para capitalizar su popularidad tras asumir el mando del LDP a finales del año pasado.
Takaichi promete recortes fiscales que tienen a los mercados financieros temblando más que un samurái en un terremoto, con rendimientos de bonos disparados. También planea un gasto militar robusto para hacerle frente a China, tensando relaciones más de lo que ya estaban. Sin embargo, en televisión intentó calmar las aguas, jurando una política fiscal “responsable y proactiva” para construir una economía “fuerte y resiliente”. Su imagen de franca y trabajadora ha seducido a los votantes, aunque su nacionalismo pone a más de uno a sudar frío.
Y no falta el toque internacional: agradeció a Trump por sus “cálidas palabras” de apoyo, mientras el presidente tuiteó su respaldo a su agenda conservadora de “paz a través de la fuerza”. Takaichi ya sueña con pasearse por la Casa Blanca, mientras los japoneses se preguntan si su lideresa los llevará a la gloria o a un ring de boxeo con China.
¿Recortes fiscales o cortes de nervios? Takaichi está lista para blandir su espada política, pero los mercados y los vecinos no parecen tan emocionados. Esto pinta más intenso que un anime de acción en su clímax.


