¡Pedro Sánchez no se achica ante el toro yankee! Este miércoles, el presidente del Gobierno español redobló su rechazo al ataque de EE. UU. e Israel contra Irán, advirtiendo que este conflicto podría desatar una catástrofe global de proporciones épicas. ¡Y lo dijo con todas las letras!
En un discurso televisado, Sánchez respondió a las amenazas de Donald Trump de cortar el comercio con Madrid por negarse a permitir que aviones estadounidenses usen las bases de Morón y Rota para la ofensiva contra Teherán. “No seremos cómplices de algo dañino para el mundo, contrario a nuestros valores e intereses, solo por miedo a represalias”, afirmó, como quien le dice “no” a un bully de patio. Criticó a líderes que, según él, usan “el humo de la guerra para tapar sus fracasos” internos, y soltó un dardo directo: “Así empiezan los grandes desastres de la humanidad. No podemos jugar a la ruleta rusa con millones de vidas”.
Sánchez, uno de los más vocales contra Trump y Netanyahu, ha denunciado los bombardeos como imprudentes e ilegales, mientras otros países europeos miran de reojo sin atreverse a tanto. Israel también le ha tirado puyas, acusándolo de “apoyar a tiranos” en Irán y Palestina. España, además, no ha participado en operaciones defensivas, a diferencia de Reino Unido, Francia y Grecia, que enviaron armamento a Chipre tras un ataque con dron.
Recordando el caos de la guerra de Irak, con terrorismo y precios de energía por las nubes, Sánchez insistió en que este ataque no traerá un orden más justo. ¿Bombas como solución? Para él, es un boleto seguro al desastre.


