¡Alerta, mexicanos! El sarampión, ese virus más pegajoso que un chisme de vecindad, está de vuelta y causando más drama que una telenovela. Transmitido por el aire con solo un estornudo, trae fiebre alta, tos, ojos llorosos y unas manchas rojas que te hacen parecer mapa de tesoros. ¿Lo peor? Puede derivar en neumonía, encefalitis o incluso el adiós definitivo, sobre todo en niños pequeños y adultos sin defensas.
En México, el panorama está más tenso que un partido en penales. En 2025, se reportaron más de 6 mil casos y 24 muertes, con Chihuahua y Jalisco como epicentros. En 2026, ya van más de 500 casos, sumando un total de 7 mil contagiados. Jalisco sigue siendo el rey de las manchas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que la culpa la tiene la baja vacunación, especialmente en comunidades vulnerables y entre quienes le hacen el feo a las agujas.
Este virus no discrimina, pero pega duro si no estás inmunizado. Sin suficientes vacunados, es como invitar al sarampión a una fiesta sin bouncer. La vacuna triple viral (SRP: sarampión, rubéola y parotiditis) es la armadura definitiva, con dos dosis que te blindan de por vida. Está gratis en cualquier unidad de salud pública, y las autoridades piden ponerte al día si no tienes tu esquema completo o si viajas a zonas de riesgo.
Así que, ¿naciste antes de 1957? Probablemente ya lo sufriste, estás a salvo. ¿Entre 1957 y 2006 y no sabes si te vacunaste o tuviste sarampión? Corre por tu dosis. ¿Después de 2007? Checa tu cartilla. Niños, malnutridos o inmunodeprimidos, no jueguen con fuego. Esto no es un meme viral; es un virus de verdad. ¡Vacúnense antes de que las manchas sean tendencia!


