En un movimiento más inesperado que un gol en el último minuto, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha decidido que los futbolistas del Mundial 2026 pagarán Impuesto Sobre la Renta (ISR) por lo que ganen en México. Nada de exenciones VIP para las estrellas del balón; aquí todos tributan.
Gabriela Cuevas, representante de México para el Mundial, aclaró que los acuerdos de 2018 con la FIFA, que incluían exenciones de impuestos como el predial por hasta diez años, ya no son el juego de antes. Ahora, solo los bienes y personas directamente ligados al torneo en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey tendrán beneficios fiscales. ¿Tiendas deportivas? Olvídalo, pagarán todo. “No hay privilegios fiscales en México, FIFA lo sabe”, aseguró Cuevas, dejando claro que la realidad política y legal de hoy no es la de hace años.
La Resolución Miscelánea Fiscal 2026 establece que los jugadores extranjeros tributarán un 25% sobre su Remuneración Base y premios de federaciones o FIFA obtenidos en suelo mexicano, sin deducciones personales a menos que tengan representante fiscal local. Excepciones parciales aplican si tienen residencia en países con tratados de doble tributación, como Argentina o la Unión Europea, donde podrían deducir pagos o incluso quedar exentos según convenios.
A diferencia de los mundiales de 1970 y 1986, esta vez el SAT va por la recaudación sin regalar penales. La fecha límite para pagar y declarar es el 19 de agosto de 2026. ¿La meta? Más ingresos federales y transparencia. Parece que el gobierno quiere que el Mundial deje dólares en la cancha fiscal, sin tarjetas amarillas para la equidad tributaria.


