¡Adiós a los juguetes de los villanos! Desde 2020, México le puso un alto a los jammers, esos aparatos que bloquean señales de celulares, radares y drones, y que los criminales usan como si fueran magos para robar coches. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) anunció una reforma legal que los prohíbe, effective desde el 25 de enero de ese año.
Publicada en el Diario Oficial de la Federación el 24 de enero, esta ley añadió el artículo 190 Bis a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, y modificó el Código Penal Federal. ¿Qué significa? Que fabricar, vender, comprar, instalar, portar o usar estos chismes para anular señales de telefonía, radiocomunicación o datos está terminantemente prohibido en todo el país. Los jammers permiten a los delincuentes desactivar sistemas de rastreo y comunicación, dejando a dueños y policías buscando fantasmas.
Ahora, solo las autoridades de centros penitenciarios, internamiento de menores y seguridad pública federal o nacional pueden usarlos. Si eres un particular con uno de estos, tenías 30 días desde la entrada en vigor para entregarlo a la SSPC, quien se encarga de destruirlos como si fueran piñatas. La meta es clara: cortar de tajo el acceso a esta tecnología que los ladrones usan en carreteras para hacer de las suyas.
La SSPC celebró el respaldo del Congreso, destacando que esta medida fortalece la lucha contra la delincuencia tecnológica. “Es un paso clave para la seguridad”, dijeron, mientras advertían que ignorar la ley trae consecuencias. Así que, si tienes un jammer escondido, mejor entrégalo antes de que te conviertas en el próximo blanco de una redada. Esto está más vigilado que un chat de grupo enojado.


