¡Agárrense, que el culebrón del narcotráfico tiene nuevo capítulo! Sebastián Marset, el uruguayo que parecía tener más vidas que un gato callejero, fue detenido este viernes en Bolivia. La Policía boliviana lo acorraló en un operativo madrugador que empezó a las dos de la mañana, como si fueran a cazar vampiros.
En Santa Cruz de la Sierra, cientos de agentes se movilizaron para atrapar al capo, quien llevaba prófugo desde 2023, paseándose por Sudamérica como si fuera un turista en busca de souvenirs. Estados Unidos, que ofrecía 2 millones de dólares por su cabeza, debe estar celebrando con café y donas. Marset, acusado de lavar dinero del narco a través de bancos gringos, fue llevado al aeropuerto Viru Viru junto a otros cuatro compinches. Jalil Rachid, de la Secretaría Antidrogas de Paraguay, confirmó el golpe con más entusiasmo que un hincha en un gol de último minuto.
Este no es el primer intento de capturarlo. En julio de 2023, Marset se les escapó en Santa Cruz un día antes de un megaoperativo, probablemente mientras empacaba las maletas con su familia como si fueran a unas vacaciones express. Buscado también por Uruguay y Brasil, era el rockstar del crimen organizado en el Cono Sur, según un alto cargo estadounidense que lo describió como el fugitivo más escurridizo.
Ahora, con Marset bajo custodia, la pregunta es: ¿se quedará quieto o intentará otro truco de Houdini? Esto tiene más giros que una telenovela barata, y nosotros solo queremos saber si la recompensa incluye gastos de envío.


