En un giro más tenso que un final de temporada, Claudia Sheinbaum anunció en su mañanera que irá a Sinaloa con el Gabinete de Seguridad para reforzar la situación tras el ataque a dos diputados de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya Ojeda, el 28 de enero en el centro de Culiacán. Ambos fueron hospitalizados y están bajo observación, junto con sus escoltas heridos.
La presidenta destacó que el crimen organizado anda en modo reacomodo tras operativos federales y estatales que han pegado duro a varios cárteles. Sinaloa, un hotspot de violencia, vive una crisis de inseguridad entre pugnas criminales y ataques a civiles y fuerzas de seguridad. Sheinbaum no se anda con juegos y busca poner orden en este caos que parece sacado de una película de acción.
El gobernador Rubén Rocha Moya reaccionó rápido, ordenando al secretario de Seguridad, Óscar Rentería Schazarino, y a la fiscal Claudia Zulema Sánchez, cazar a los responsables. También pidió a Cuitláhuac González, de Salud, supervisar personalmente la atención de las víctimas. Mientras, la vigilancia se ha reforzado con análisis de cámaras para rastrear a los agresores.
La dirigencia de Movimiento Ciudadano, liderada por Jorge Álvarez Máynez, condenó el ataque y exigió justicia, señalando la impunidad rampante. Alejandro Moreno, del PRI, también mostró solidaridad, subrayando la gravedad de la situación en la región. Sinaloa sigue siendo un polvorín, con una percepción de inseguridad por las nubes. ¿Lograrán Sheinbaum y compañía calmar las aguas o esto es solo el tráiler de más caos? Por ahora, el estado parece un tablero de ajedrez donde el crimen mueve piezas a su antojo.


