
Claudia Sheinbaum, la presidenta de México, afirmó durante la mañana de este jueves que el incremento en los aranceles propuesto por su administración para naciones sin tratados de libre comercio, que impacta especialmente a China, no debería provocar disputas.
El miércoles, la Secretaría de Economía hizo público un proyecto de ley remitido al Legislativo, el cual incrementa los aranceles hasta un 50% para diversos productos pertenecientes a una veintena de sectores industriales considerados estratégicos.
No obstante, el gobierno de China respondió este jueves al plan mexicano advirtiendo que «se opone firmemente a cualquier coerción de otros» destinada a establecer limitaciones sobre sus exportaciones.
En su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum fue cuestionada por reporteros acerca del aumento en los aranceles, sin que se aludiera a la posición del coloso asiático. Ante una interrogante directa de los medios, la mandataria izquierdista negó que esta propuesta sea una respuesta a las intensas presiones comerciales ejercidas por el presidente estadounidense Donald Trump.
«No está pensado en función de las negociaciones con Estados Unidos, sino de un proyecto nacional» para robustecer la economía, enfatizó. Sheinbaum Pardo se manifestó dispuesta al diálogo y argumentó que los incrementos en los aranceles se ajustan a lo dispuesto por la Organización Mundial de Comercio.
De acuerdo con el gobierno, China representa el principal exportador hacia México sin un acuerdo comercial, por lo que resultaría severamente perjudicada, particularmente en el rubro automotor, donde abarca el 30% del mercado de vehículos ligeros. Conforme a la iniciativa, estos autos ligeros enfrentarían un arancel del 50%, en comparación con el rango actual de 15% a 20%.
Tras China, la lista oficial de los mayores exportadores sin acuerdo comercial incluye a Corea del Sur, India, Indonesia, Rusia, Tailandia y Turquía. El gobierno de Sheinbaum dispone de una amplia mayoría en el Congreso bicameral para sancionar la propuesta.

