Claudia Sheinbaum, desde su púlpito en ‘La Mañanera del Pueblo’, aseguró que la violencia en Sinaloa está más controlada que un grupo de WhatsApp familiar. Según la presidenta, los homicidios han bajado, aunque admite que la bronca entre el Cártel de Sinaloa y ‘Los Mayos’ sigue siendo el drama del momento.
Todo empezó con la detención de Ismael ‘El Mayo’ Zambada en julio de 2024, cuando Joaquín Guzmán López, hijo de ‘El Chapo’, lo entregó a las autoridades de EE. UU. en Texas. ¿Cómo pasó? Ni idea, dice Sheinbaum, con una cara de confusión que ni un tutorial de TikTok resolvería. Este culebrón desató una guerra interna entre los narcos, como si estuvieran peleando por el último pedazo de pastel en una fiesta. El traslado del capo sigue siendo un misterio más grande que el final de una serie de Netflix, y ni el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ni los gringos soltaron prenda.
Sheinbaum insiste en que no habrá enfrentamientos militares, recordando el sexenio de Felipe Calderón como un experimento fallido que generó más caos que un Black Friday. En cambio, su estrategia es detener a los malos “en el marco de la ley” y atacar las causas, evitando que los jóvenes se unan a los cárteles con más tentaciones que un influencer vendiendo cursos. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ya está en Sinaloa supervisando el plan, mientras se desmantelan laboratorios y se reduce la producción de droga.
Al final, Sheinbaum promete seguir protegiendo a los civiles, con menos balas y más carpetas de investigación. ¿Funcionará? Bueno, al menos Sinaloa no parece el set de una película de acción… por ahora.


